sábado, junio 01, 2013

La Rebelión de los Apus en Corpus Christie


La Rebelión de los Apus en Corpus Christie


Jesús Manya Salas

One dollar please y extendió la mano Macario vestido con ropas raídas y una toalla vieja y descolorida por el uso, con el que cubría su esquelético cuello a modo de bufanda. Su nariz ancha y aguileña exponía un Ray Ban, regalo de algún gringo dadivoso; ceremonioso y sosegado sacó un tazón de plástico para recibir las propinas, extendió la toalla para lucir encima de ella el rondín azul y oxidado y la zampoña compañera de vida. El concierto al aire libre empezaría en breve, antes movió su tullido cuerpo de un lado a otro, probando el larilala melodioso, una evocación permanente para las fotografías.

El lamento triste salió de las cañas alineadas en la mano izquierda, un esfuerzo descomunal para sus pulmones tuberculosos; con el brazo derecho acompañaba con golpes tiernos a la Tinya de cuero de chivo; rompía el silencio de la noche y enfrentaba el frío de los portales del Hawkaypata. Las melodías parecían bajar de los cerros y rocas, eran unos truenos directos al corazón de la ciudad, como en el siglo de los siglos y ahora para unos cuantos paisanos curiosos y turistas atrasados del tour nocturno. El recorrido de los carrizos y en otras ocasiones el melódico, emitían waynos y yaravíes que eran premiados con unos aplausos y unas monedas.

Fatigado repetía otra de sus letanías: how are you?... one dollar please… thank you… good bye. Until another day… que aprendió del Maestro “Dólar”, pacífico y simpático guía de turistas pobres, uno de sus pocos amigos, ahora recluido en el manicomio por divagar y soñar en inglés. Para la autoridad y policía municipal, la majestad de la ciudad, por ser hermana de Roma y Atenas, era incompatible con la presencia de un joven, que reía y hablaba un idioma extraño a sus amigos extranjeros, para remate cojo y barbado para el gusto de los mediocres de entonces.

El recital, era también el único recreo nocturno de los niños abandonados, vendedores de cigarros y golosinas, momento oportuno para contabilizar sus limosnas del día.

En los últimos cuarenta años, Macario trabajó sin falta todas las noches; no obstante el cansancio de su caminar diurno, ofreciendo en venta serruchos y martillos, antes ingleses ahora chinos. Las puertas de las fábricas Wasqar y Cachimayo, Enafer el ferrocarril, ya no eran puntos de venta, estaban cerrados y sus trabajadores despedidos y desocupados. La olla de la familia numerosa, sólo alcanzaba con los dólares y soles que caían en su hambriento tazón, luego de cada interpretación que sus enfermos e infectados pulmones arrancaban a su contemporánea zampoña.

Una noche de mayo de un año difícil, contentos con las propinas recogidas en la presentación artística cotidiana, gracias al aporte despreocupado de los parroquianos borrachos y la gran cantidad de turistas generosos, que participaron en la procesión de entrada de Corpus Christie junto a las imágenes de Santos y Vírgenes, que peregrinaron desde sus pueblos y barrios hasta la Plaza de Armas; camino hacia el Portal de Carnes en cuyo rincón tomaban ponche o mate caliente para recuperar algunas energías, junto a los niños pordioseros y vendedores de chuchería, escucharon unas poderosas voces que discutían al interior de la Catedral a donde ingresaron las imágenes eclesiásticas en las horas de la tarde.

Sorprendidos y asustados corrieron a la puerta mayor para averiguar por las rendijas, qué sucedía y porqué debatían tan acaloradamente a media noche, tal como fue certificado por las campanillas del reloj que marcaban las horas en el reloj de la Plaza de Armas.

Macario el zampoñista y los niños escucharon el debate catedralicio del Corpus Christie, todavía resonaban en sus oídos:
—¡Hasta cuándo soportaremos tanta insolencia, corrupción y miseria con este pueblo— emplazó desde la cabecera el que dirigía a los feligreses, su rostro andino reflejaba una gran molestia y dolor por la sangre que chorreaba de su cabeza —exijo claridad y firmeza, hablen con limpieza y sin temores, de nada sirven las ofrendas y atuendos en nuestras ceremonias, si igual mueren de hambre los niños, tronó, tocando las ricas vestiduras y señalando las piedras preciosas y joyas de los asistentes.

Desde una de las portadas de la Iglesia Mayor, resonó la voz de uno de los más jóvenes:
Apu Qon Tiqsi Illa Wiraqocha, tienes bastante juicio, cada queja en mis ayllus reales hunden más las flechas en mi corazón; los sebastianos son indolentes con sus hijos y sus tierras que fueron lotizados indiscriminadamente, acabando con la producción de su cebolla blanca y exquisita— lloró e imploró el militar atado a un árbol, acompañado por el grito de una pareja de loritos verdes y pequeños.

Luego participó una voz más pausada y cansado por los años:
—Qué podría decir de la universidad que debería ser la primera casa de estudios, señor y gran Apu Pacha Yachachiq, la ciencia y el humanismo no les interesa a los docentes y alumnos antonianos— terció un barbado anciano con un libro en su mano temblorosa —sólo aspiran aprobar los cursos y comprar el título— remató amargado y resignado.

Intervino también un purpurado:
—Los artistas de T´okocachi desaparecen o emigran; sus casas y calles ahora son feudos de vientos ajenos y viciosos. San Blas huele a droga y licor, Señor de los Temblores— reflexionó ácido el sabio acompañado por una docena de sus discípulos seminaristas y sacristanes.

—Eso mismo ocurre en mi barrio San Cristóbal— dijo el más fortachón de los presentes —los vecinos están tan cerca del Arzobispado, pero tan lejos de Dios— se quejó bravucón y retador por el poder de su musculatura.

— Todos los alcaldes en mi distrito terminan encarcelados, acusados por corrupción y malversación, mientras la pobreza continúa en los barrios marginales y en las comunidades del distrito de Santiago— intervino desde su caballo blanco el personaje, que más parecía el jefe de un ejército que un santo.

En medio de las voces altisonantes, surgió dulce y vital la voz de una mujer:
—Y qué podemos hacer hijo mío, Señor Jesucristo, si el pastor que designamos es el primero en separar nuestra iglesia de los pobres, prohibir las misas en quechua, recusar las danzas y músicos en las procesiones, rechazar los cirios y bombardas— intervino la más hermosa y fina de las mujeres, mostrando un documento del Arzobispo a la parroquia de La Almudena —tal es el atrevimiento que en el último Lunes Santo, prohibieron en tú bendición las sirenas de los bomberos que acompañan el llanto del pueblo, reemplazando el recogimiento con unos aplausos deportivos. Hasta el Qori Illapa, corona de oro de tu noble cabeza lo han hurtado para desangrarte y destruirte— terminó entristecida la madre del que dirigía el concilio.

Se animaron más las mujeres y desde una gran anda de plata y llena de joyas habló:
—Es cierta la afirmación de Mamacha Natividad— apoyó la Virgen de Belén la matrona de la Pachamama— debemos hacer algo antes que esto sea un infierno— concluyó la patrona del Cusco.

El Doctor Jerónimo que hacía las veces de secretario, en su voluminoso libro de plata y utilizando una pluma gigante de cóndor; comprendiendo el cansancio y que más tarde debían volver a recorrer la Plaza de Armas, redactó y leyó las intervenciones.

Finalmente quedaron en seguir auscultando, hasta el próximo solsticio, los problemas que aquejan a sus parroquias, entre los otros santos y Apus. Programaron convocar a una nueva junta a través del Hatun Taqe Wiraqocha en el Q´oyllur Rit´i y luego en el Corpus Christi del próximo año.

Luego designaron una comisión, para investigar y enfrentar al grupo de atrevidos y facciosos que atacaron y buscaron victimar al Señor de los Temblores, al ser descubiertos se habían llevado su corona de oro. Era evidente que la codicia y la maldad estaba pasando la raya y golpeando la cabeza de la iglesia.



viernes, agosto 10, 2012

CRÓNICA EN UN CEMENTERIO - JOSÉ VICTOR SALCEDO


CRÓNICA EN UN CEMENTERIO

La Almudena: entre la historia y el más allá

Un recorrido por el cementerio cusqueño que guarda en sus mausoleos cultura, tradición y ficción.  Recorrerlo es un volver por 160 años de tiempo enterrado.

Por José Víctor Salcedo.

Son las diez de la mañana de un viernes cualquiera. El lugar de la cita es el Cementerio de la Almudena. Un sol perfecto baña la Ciudad Imperial y sus rayos cocinan la piel. Llegamos al camposanto, convertido hace un año en Patrimonio Cultural de la Nación.
A la entrada nos da la bienvenida el Cristo de la Agonía, finamente tallado en mármol por un estudiante de la Escuela Superior Autónoma de Bellas Artes. Ya dentro uno se topa con una especie de barrio colonial. Unos 25 mausoleos marmóreos, estentóreos, excelsos, rimbombantes y algunos rústicos; una cripta y una catacumba adornan los 500 metros cuadrados del ala derecha del panteón. En el ala opuesta, de igual dimensión, un pabellón de párvulos (niños), unos hacendados y otros anónimos difuntos.
Más adentro, alejado de los cuatro pabellones de la zona monumental, miles de difuntos descansan en paz en nichos modernos, menos excelsos. Varios cusqueños ilustres también tienen su morada ahí. Los ángeles de mármol en acto de contrición vigilan la travesía al más allá.
Ciudad de los muertos
Esta mañana, mientras la ciudad trabaja, en el Cementerio de la Almudena sopla un aire helado y una quietud funeraria la envuelve. Empezamos a recorrer las avenidas de la “ciudad de los muertos”, promocionada ahora como atractivo turístico.
Son 160 años de historia y sufrimientos enterrados en este panteón de contrastes, reflejo de la sociedad cusqueña. Fue mandada a construir en 1950 por el beato Miguel Medina. Ahí se pueden ver desde finas residencias levantadas con mármol italiano hasta nichos de pobre confección.
Para aprovechar la riqueza histórica y cultural del cementerio la Beneficencia Pública de Cusco y la Asociación de Guías de Turismo han elaborado un circuito nocturno por la zona monumental. Es un recorrido de casi dos horas.
-¿Qué significa un paseo por un cementerio de noche?, preguntamos al guía Laylys Gutiérrez Ccoscco.
-Una experiencia única e indescriptible-, sentencia.
Las visitas son los viernes por la noche, de siete a nueve. Para hoy se han inscrito unas 20 personas.
-¿Hubo ataques de histeria en las visitas?.
-Hasta ahora no. Es que antes de ingresar explicamos que no deben sugestionarse. Además a La Almudena viene gente ansiosa por conocer la historia y ciertas aficiones tanáticas, responde medio en serio medio en broma.
En la parte histórica (ala derecha) reposan grandes hacendados y pensadores del siglo pasado y del anterior a ese. Para Leylys, no solo es el cementerio emblemático de la ciudad sino también un lugar artístico e histórico.
-Ese es su verdadero valor, asegura.
El mausoleo de los hacendados Romanville es el más imponente. Una incomparable construcción de mármol italiano. Los Romanville fueron hacendados, dueños de grandes extensiones de tierras en varias provincias. Su imperio empezó a caer con el levantamiento del ex guerrillero Hugo Blanco Galdós en Chaupimayo-La Convención, allá por los años sesenta. Su prominencia quedó sepultada con la reforma agraria de la dictadura de Juan Velasco Alvarado, en 1969.
El reloj avanza y nosotros nos topamos con una cripta (tumba en el subsuelo), la única del camposanto. Ahí descansan los restos el promotor del “Día del Cusco”, Humberto Vidal Unda. Historiador, filósofo y escritor. Su fama traspasó las fronteras de Cusco y el Perú.
Vidal Unda murió a los 72 años, 35 años después de haber borrado la celebración de la fundación española e instaurado el 24 de junio como el “Día del Cusco”. Corría marzo de 1944. Sobre la cripta yace una piedra inca.
Según cuentan los antiguos cusqueños fue llevada desde el Koricancha como una ofrenda al precursor de la celebración imperial. Al fondo, a unos 15 metros de distancia, reposan en un humilde mausoleo los restos de su madre, Josefa García Ochoa.
Personajes curiosos
En un rincón de la parte histórica de La Almudena descansa un curioso personaje. Se trata del norteamericano Kodney Collín Smith. Kodney murió durante la construcción de la Catedral de Cusco al caer de lo alto cuando colocaban la cúpula del templo. Era abril de 1909. Es el único extranjero enterrado en el Cusco y quizás en el país. A su costado hay otro mausoleo de un varón NN.
El primer mausoleo del cementerio Patrimonio Cultural de la Nación se construyó en 1950. Tenebroso, de color negro desgastado y una calavera (símbolo de la muerte) tallada en piedra la adornan con escalofriante perfección.
De primera impresión, uno diría que no sirve para nada, ya que está clausurada. En honor a la verdad no sé sabe a quién o quiénes perteneció. Pero muchos lo usaban para rituales de hechicería. Todavía se ven rastros de velas negras a medio extinguir.
-¿Se sigue haciendo brujería en este mausoleo? interrogamos nuevamente nuestro guía sin ocular nuestro asombro.
-Es la única que se utiliza para hacer rituales para hacer daño, dice Leylys  quien se apresura a aclarar que las visitas nocturnas al cementerio no tienen ningún tinte macabro ni perverso, sino histórico y artístico.
La nueva inquilina de la zona monumental es la escritora Clorinda Matto de Turner. Los restos de la autora de “Aves sin nido” y “Tradiciones Cuzqueñas” reposan en una fina construcción de mármol ónix italiano. A cada lado, hay dos coronas de flores que alguien mandó colocar. Deben tener un par de días. Están empezando a marchitarse.
Antes de volver en carne y hueso, Clorinda Matto fue huésped del Cementerio Presbítero Maestro de Lima.
Personajes ilustres
En el pabellón llamado Sinai se encuentra el abandonado nicho del primer cusqueño que fue presidente de la República, Serapio Calderón. Murió en abril de 1922 y ahora nadie parece interesarse de cuidar de su última morada.
La de Calderón es una tumba que nadie visita, nos comenta nuestro guía. Lo mismo cuenta un joven jardinero de la Beneficencia Pública que lleva 15 de sus 20 años recogiendo las flores marchitas y construyendo nichos.
En otros espacios, ajenos al histórico, a varios metros de distancia, están dispersas las tumbas de personajes como los grandes fotógrafos Martín Chambi y Eulogio Nishiyama; el dirigente Emiliano Huamantica; el político ejemplar Daniel Estrada Pérez (Qosqoruna), entre otros.
Ahora sé que un cementerio es el triunfo de la muerte. También sé que en La Almudena las figuras vencieron a la muerte y perduran en la memoria de los cusqueños.
Han pasado casi cuatro horas desde nuestra incursión en el Cementerio de La Almudena. El cielo ya no está tan cristalino como en la mañana. El sol pierde protagonismo ante unas nubes negras. Llegó la hora de irnos. ¡Que sigan descansando en paz!

viernes, julio 20, 2012

DEBATE: INTERVENCIÓN DE LA PLAZA DE ARMAS DEL CUSCO


Basta de improvisaciones y complejos de la Municipalidad Provincial del Cusco y la Dirección Regional de Cultura

Una Haukaypata o Plaza de Armas que recoja la memoria histórica del Cusco

Una intervención global e integral que reponga al centro histórico de la ciudad su matriz fundacional en armonía con los nuevos tiempos

El debate acerca de la permanencia o no del “Inka” en la pileta de la Plaza de Armas, es una polarización simplista y superficial, de uno más complejo y necesario. Con esta discusión parcial se oculta el abandono y la destrucción paulatina que tiene nuestro centro histórico, por parte del incumplimiento de sus funciones tanto la Municipalidad Provincial de Cusco y de la Dirección Regional de Cultura, del mismo como efecto de un comercio nocivo y mal llevado que viene plastificando los portales y balcones, desfigurando el contexto y la visión de lo que debe ser un monumento como es nuestro Haukaypata.

Los urbanistas y especialistas señalan que la plaza principal de una ciudad, debe cumplir algunos requisitos y condiciones básicas: Una plaza debe ser el centro ceremonial y protocolar más importante de toda la urbe. Debe recoger en su paisaje urbanístico la síntesis y el espíritu de todo el proceso cultural de la ciudad y la región. La plaza debe ser la confluencia social y el centro integrador de la ciudad. Debe expresar urbanísticamente la característica de la ciudad. Religiosamente es un punto de ubicación mística. La plaza en el plano económico es el centro articulador fundamental. Y finalmente el centro debe ser la plataforma cívica más importante de la sociedad y de los ciudadanos.

¿Cumple todas estas condiciones, actualmente nuestra Plaza de Armas? Parece que algunas de ellas, otras está en franco deterioro o simplemente son groseramente distorsionadas por una dinámica económica mal planificada y ejecutada, pero sobre todo porque las autoridades de diversos estamentos, como son la Municipalidad Provincial y la Dirección Regional de Cultura, las principales responsables de su uso, mantenimiento, defensa e intervención contextual, se hacen de la vista corto y larga por no asumir con firmeza y coherencia la verdadera revalorización de la primera plaza de la ciudad. En forma demagógica, como una justificación a la irresponsabilidad so pretexto de la intangibilidad por nuestra condición de Patrimonio Cultural de la Humanidad, se destina a la ciudad y su centro histórico a una condición de ciudad museo e intocable que se cae a pedazos.

Por ello la discusión acerca del “Inka” en la pileta o su retiro, no aborda una visión global e integral que el Cusco y sus autoridades deben asumir para reconstruir y remodelar nuestro centro histórico. Hace muchos años Daniel Estrada organizó una comisión de alto nivel y con especialistas reconocidos, que entrego luego de meses de trabajo y debate unas “Bases filosóficas para la intervención de la Plaza de Armas” documento que buscó ayudar a comprender los roles y funciones de nuestra Plaza de Armas; señalando por otro lado la complejidad del tratamiento y el respeto cultural, histórico, religiosos, cívico, social y económico que debe tener un proceso de intervención de esta naturaleza.

Lamentablemente el Cusco en las últimas décadas no debate ni discute los planes de la ciudad, menos los contenidos y formas de intervención de la Plaza de Armas, cada semana los comerciantes que tienen sus tiendas vienen cubriendo con propaganda plástica las puertas y ventanas de las casonas; existe una telaraña sucia y peligrosa en todas las esquinas de cables de electricidad, telefonía e internet; entre gallos y media noche se coloca un monumento de plástico; se cambian y modifican las plantas y flores al gusto del cliente; los desfiles y pasacalles de todo tipo dejan una asquerosidad las calles y la plaza; los vagabundos nacionales y extranjeros dan rienda suelta a su ignorancia y drogadicción en las bancas, entre otras cosas. Todo ello atenta a la Plaza de Armas y debe ser abordada su solución, no por el capricho de un alcalde o la letanía de un funcionario, sino porque se requiere y es una necesidad urgente e imprescindible. Una plaza romana o griega, que son hermanas del Qosqo, no tienen los abandonos de nuestro Haukaypata.

Nuestro centro principal, refleja la presencia y el aporte colonial representados por la Catedral y las casonas; el componente republicano se encuentra en el contexto circundante. En cambio la matriz de nuestra cultura el Haukaypata andino, producto de la destrucción de los invasores, está postergada, sumergida y marginada en apenas unos muros Inkas del Inti Kiqllu. Por tanto no hay una armonía y proporcionalidad entre las diversas culturas y épocas de nuestra vida. Esta ruptura y desequilibrio en la ciudad que es la cuna de la civilización andina y amazónica, requiere un nuevo equilibrio de la matriz fundacional a través de una intervención que reponga una representación y simbología de nuestra cultura en armonía y respeto con el contexto global e integral.

Es inaceptable que en pleno Siglo XXI subsistan posiciones racistas y colonialistas que le niegan la presencia cultural andina en la plaza de su ciudad origen, bajo el argumento “técnico” de la intangibilidad. Del mismo modo que resulta huachafo e ignorante, colocar monumentos improvisados sin debate, consulta y respeto a la verdad histórica y a los avances artísticos y simbólicos que tienen estas representaciones. Los Qosqo Runas y Qosqo Warmis abogamos sentirnos presentes en nuestro Haukaypata o Plaza de Armas, con una gran obra simbólica que recoja nuestra cosmovisión en el marco de una visión compartida con la humanidad y la universalidad que tiene nuestra ciudad. Existen mecanismos para ello, como la convocatoria a profesionales y artistas que hagan una propuesta coherente, con un cronograma prudencial y una adecuada consulta ciudadana.

El pueblo del Cusco no debe ser inducido a un debate estéril entre los huachafos y colonialistas, entre la colocación o salida de un “Inka”; ese viejo debate de “colocación de monumentos” ya sucedió cuando los colonialistas modernos negaron a Túpac Amaru un lugar en la Plaza de Armas en la que fue sacrificado, con el argumento falaz del caballo. Finalmente la plaza siguió abandonada y destruida hasta nuestros días. Es la hora que los cusqueños emprendamos el gran reto cultural de reponer un Haukaypata en armonía con una Plaza de Armas, puesta en valor en el buen sentido de la palabra, con la concurrencia de los avances y la modernidad que exige una intervención de esta naturaleza.

sábado, mayo 12, 2012

AMARU Nro. 4: Entrevista a cineasta cusqueño Luis Figueroa Yábar

ENTREVISTA: A Luis Figueroa Yábar, uno de los directores del Cine Cusqueño

Por: Mario Guevara Paredes




En homenaje al cineasta cusqueño Luis Figueroa Yábar (recientemente fallecido), publicamos un fragmento de la larga entrevista que concedió al escritor Mario Guevara Paredes, y que fue publicada en la revista Sieteculebras, Nº 12, octubre / noviembre de 1998.
Usted, conjuntamente con Eulogio Nishiyama y César Villanueva reali­zan en 1961 KUKULI, con locacio­nes en Paucartambo. Háblenos de la trascendencia de esa película en el panorama del cine nacional y el pa­pel que tuvo en la realización del film.
De retorno a París fui invitado por Henry Langlois, Director de la Cinemateca Francesa, para represen­tar los documentales en su local de la Rue de Ulme, 14. Así tuve la oportu­nidad, entre el selecto grupo de invitados, de conocer a los «gurus» del su­rrealismo francés: Andre Breton y Benjamin Peret, con quienes dialoga­mos sobre el mundo mágico andino.
Me quedé en París durante cerca de dos años, con el apoyo de mis ami­gos surrealistas y del Director de la Cinemateca hice un «estage» en el Centro de Estudios Superiores de la «Radio Televisión Francesa». Como tenía libre acceso a la Cinemateca, asis­tía casi todos los días a las dos funcio­nes que se ofrecían para apreciar las obras de los grandes maestros del Cine Universal. También encontré a Emi­lio Galli y con él montamos El de la valija de Sebastián Salazar Bondy, con la técnica de El Teatro de la Doble Expresión. Me encargué de la escenografía y el vestuario. De Emilio aprendí muchísimo, sobre todo, en dirección de actores. Desde aquellas épocas, so­ñaba con hacer un largo metraje ambientado en ese pueblo maravilloso que es Paucartambo, tierra natal de mis ancestros.
 De regreso al Perú, encontré nue­vamente a Emilio Galli quien me pre­sentó al «Rey de Color», César Villanueva, el «Huanca», Jefe del pri­mer laboratorio de cine en color, «Foto Chrome», empresa del señor Enrique Vallvé, más tarde Kero Films, produc­tora de KUKULI. Con ellos hicimos la primera serie de tres programas en color para una mejor
transferencia al negro y blanco de la T. V., La produc­ción en marcha para el Canal 13 de los Delgado Parker. Yo filmaba y Villanueva procesaba en color Ansco 242 de la Kodak, fabricada especial­mente para la T. V.
Con Villanueva, extraordinario téc­nico en «densisensitometría del color», llegamos a la conclusión que del re­versible (positivo) de la Ansco-color podíamos obtener por ampliación óp­tica de truca, un negativo de 35 mm., color, del que se obtendrían copias para su proyección en salas. Luego de va­rios tests, los enviamos al laboratorio «Alex» de Buenos Aires y vimos que se podía filmar un largo metraje en 16 mm., con cámaras Bolex de cuerda, abaratando considerablemente los costos de producción. Fue emocionante ver 3' de ampliación proyectada en gran pantalla de la Sala de la distribuidora «Libertad» del señor Luis Bolaños, quien sorprendido por la buena cali­dad
de la imagen, nos apoyó y creyó en nosotros, siendo más tarde el dis­tribuidor de KUKULI.

Aquí aparece un personaje importantísimo, Eulogio Nishiyana, el «Chinito», mi gran amigo del Cine Club Cuzco, quien aportaría su valio­sa formación técnica, sus equipos de 16 mm., luces y sonido. Luego apare­ce un volcán de sueños y pasiones, Hernán Velarde, entrañable amigo, más Alfonsina Barrionuevo que sería la gran vocera de KUKULI, a través de la prensa nacional.
   Con Hernán escribimos el guión literario y él también aportó los diálo­gos en quechua. Sólo faltaba la pelí­cula y el dinero para el rodaje. El «Huanca», con sus habilidades de pres­tidigitador y su capacidad de conven­cimiento, se encargó de conseguir los 20,000 pies de película, apenas para filmar 2 a 1, donada por su Jefe, el Sr. Vallvé de «Foto Chrome», y algo de dinero para empezar el rodaje, fondos que se agotaron durante la primera se­mana de las festividades de la Mamacha Carmen, en Paucartambo. Villanueva tuvo que viajar a Lima para buscar financiamiento. La verdad es que no podíamos parar, por lo que mi hermano Raúl y su esposa Elba debie­ron asumir los gastos en este tramo del rodaje. Villanueva viajaba con frecuen­cia a Lima a conseguir dinero de los financistas, enviar los materiales de 16mm. para su revelado en la Kodak de USA y, en fin, resolver todos los pro­blemas que implica una producción.
De esta manera, el peso de la filma­ción recaía básicamente en Eulogio, primera cámara y dirección de fotografía. Yo estaba en la dirección y, aseso­rado por Emilio Galli, en la dirección actoral; cuando estaba, Villanueva par­ticipaba también en la realización. Se desempeñó como un valioso Director de Producción, convenció a los financistas para lograr un precio de excepción y al mismo Laboratorio «Alex» de Buenos Aires, en lo que sería, incluso para los argentinos, la primera experiencia en el mundo de ampliar un largo metraje de 16 a 35 mm. por el sistema de truca, cuyo cos­to de otro modo habría sido enorme.
Así, en Paucartambo y Mollomarca la filmación no se detenía. Mi herma­na Judith (Kukuli), Víctor Chambi (Alaco), al que se tuvo que doblar, pues no hablaba el quechua; Lizardo Pérez (Ukuko), Emilio Galli, (cura), acepta­ron generosamente un pago diferido por su trabajo actoral.
 Sería largo enumerar lo aconteci­do y aun no revelado, durante la fil­mación. Lo importante es que fue rea­lizada con muchísimo amor y total entrega por todos nosotros; nos acom­pañaron en este sueño maravilloso, todos los actores, el pueblo de Paucartambo, los campesinos de Mollomarca, extras, colaboradores y toda la familia de mi hermano Raúl. Posteriormente, recibimos los valiosos aportes de Efraín Morote
Best, prólo­go, y Sebastián Salazar Bondy, relato en la voz de Eduardo Navarro; Arman­do Guevara Ochoa, con las composi­ciones musicales, grabadas en gran parte por la Sinfónica de Pekín. Esto no se reveló por razones de seguridad, pues no olvidemos que en el Perú go­bernaba la más abyecta oligarquía con Manuel Prado, que, entre otras cosas, prohibía viajar a los llamados países socialistas.
Quiero mencionar también a quie­nes con especial esmero contribuyeron desde Argentina: Ricardo Niztal, edi­ción y sonorización, y Luis Longo de Laboratorios «Alex» que junto con Villanueva supervisaron la proeza téc­nica de ampliar la película de 16 a 35 mm. Finalmente, al público de todo el Perú que nos dieron su entusiasta apo­yo y estímulo aplaudiendo la película. En el Cuzco escuché comentarios de personas que habían visto hasta por ocho veces KUKULI, considerada como «partida de nacimiento del cine nacional» es, además, la primera pelí­cula hablada en quechua.



 Ingrese:
REVISTA AMARU DEL CUSCO Nro 4

jueves, noviembre 03, 2011

Una nueva reforma universitaria frente a la crisis de la universidad

Elección de autoridades en la UNSAAC:

La danza de los rectores sin ideas ante crisis universitaria

Relanzar y profundizar una nueva reforma universitaria es el reto

Las universidades chilenas, colombianas ahora, hace poco las españolas e italianas entre tantos, se encuentran convulsionadas enfrentando frontal y abiertamente a las secuelas de una profunda crisis a la que fueron llevadas por las políticas privatistas por sus gobernantes y autoridades funcionales a este modelo educativo. Por ello resulta paradójico el silencio de la universidad peruana y en el caso de la universidad cusqueña empecinada en un circo electoral para elegir sus nuevas autoridades, con grupos de comparsa y candidatos por doquier como en un desfile de modas, donde se demuestran los atributos individuales, como si los problemas de la universidad no fueran un centro de propuestas y proyectos, a fin de responder a los retos de la crisis que agobia a la UNSAAC en el tema académico, político, administrativo y ético, una crisis estructural que toca fondo.

Algunos especialistas han señalado con rigor que las banderas de la reforma universitaria requieren un nuevo aliento, una nueva dimensión para mejorarla, profundizarla en sus principios de autonomía, cogobierno para la mejor formación académica con los nuevos avances de la ciencia y la innovación tecnológica, así como la responsabilidad social de la universidad para con la sociedad, la región y el país. Nada de esto se discute lamentablemente entre los grupos de interés que compiten por el rectorado, simplemente el toma y daca de la política tradicional y anacrónica, los llamados “independientes” sin compromiso son los más primitivos, porque buscan el poder para sus fines personales y privados. Cuán lejos están aquellos años en que los colectivos de docentes y estudiantes, tenían ideales, programas y organización, diferentes pero de respetables colores y banderas.

En el debate universitario internacional los conceptos y criterios son transversales, buscaremos una aproximación reflexiva a los principales problemas que requieren una discusión transparente y objetiva, no son los únicos pero son los más importantes, cuyo debate entre los docentes, estudiantes, egresados, administrativos y la propia sociedad son necesarias:

Cogobieno, gobernabilidad y universalidad de la democracia.
El cogobierno ahora es entendido como la dictadura de las autoridades y el servilismo de las diversas instancias como la Asamblea Universitaria, Consejo Universitario, Consejos de Facultad, etc. Los asambleístas y consejeros son los “nuevos otorongos” de la universidad, no consultan con sus electores y tampoco cumplen los acuerdos de su claustro pleno como instrumentos de gestión, simplemente votan de acuerdo a los intereses de las autoridades. Esta “democracia delegada o representativa” es insuficiente por cuya razón en otras experiencias universitarias, para garantizar un buen gobierno, se armoniza la gobernabilidad y el cogobierno institucional, refrendado a través de la universalidad del voto, a fin que la voluntad soberana de los estamentos sea respetado, por cuya razón existe el voto universal y secreto para elegir al rector, decanos, representantes, proceso acompañados por la alternancia y revocabilidad. La democracia universal es un patrimonio de los ciudadanos, porqué la universidad so pretexto de una falsa autonomía debe evitar este mecanismo; no es casual que la élite de la Asamblea Nacional de Rectores se oponga a esta propuesta legal y se haya prestado para todo tipo de intervencionismos en diversas universidades del país.

Autonomía y responsabilidad social.
En las autoridades universitarias del país, existe la perversa idea de que la autonomía es la licencia para la evasión de sus responsabilidades frente a los procesos políticos, económicos y sociales del país, la región y la ciudad. Confunden la autonomía con el uso y manejo privado o grupal de las universidades, festinando y evadiendo las leyes. La universidad como cualquier institución dentro del marco de las leyes que le garantizan su existencia, tiene una responsabilidad frente a la sociedad en el ámbito del conocimiento, del desarrollo económico y de su propio comportamiento económico. Ciudadanía son deberes y derechos y la universidad está obligada a cumplir ambos mandatos, si la universidad recibe de parte de todos los peruanos una contribución económica, tiene la obligación como cualquier institución pública de rendir cuentas de los objetivos alcanzados con dicha inversión y gasto en los terrenos académicos, profesionales, económicos y administrativos. El concepto de “proyección social” hace décadas ya fue superado, dicho criterio correspondía a visiones elitistas, ahora la universidad tiene responsabilidad social frente al país.

Canon y Presupuesto Participativo
Una queja secular de la universidad cusqueña era su falta de recursos, ahora como nunca en toda su existencia, por lo menos para el caso de investigación existen los recursos provenientes del canon gasífero, sin embargo no se invierte el dinero por la falta de una Plan Estratégico de Investigación Científica e Innovación Tecnológica, real y prospectivo. Pero lejos de resolver con audacia y conocimiento el problema, se retuerce el presupuesto y empieza a destinarse con normas tramposas a gastos corrientes o de otro orden. Desde el gobierno regional, provincial y local, la sociedad y sus autoridades proponen, debaten y aprueban sus gastos e inversiones en el Presupuesto Participativo, menos la universidad que debiera ser el centro piloto y el ejemplo de este mecanismo a fin de evitar el manejo centralizado, grupal y burocratizado que hace un reducido grupo de “planificadores” que no conocen la universidad y sus retos, acostumbrados a la coyuntura no manejan el pensamiento estratégico y la voluntad democrática. El otro componente del presupuesto participativo es el Control y la Vigilancia como un instrumento de validación y de efectivo cumplimiento de los acuerdos y resoluciones a fin de evitar el surgimiento de la corrupción o el cambio de los planes por capricho de autoridades interesadas. La UNSAAC tiene que rendir los gastos del canon gasífero que corresponde a todos los peruanos y en particular a los cusqueños

Internacionalización desde una descentralización regional de la universidad.
El proceso descentralista que viene atravesando el país, con la creciente transferencia de funciones y competencias del gobierno central a las regiones y gobiernos locales, que debiera tener en la universidad una de sus plataformas programáticas y uno de sus aliados sustanciales, poco o nada le interesa a las autoridades y comunidad universitaria, primero porque la UNSAAC es incapaz de proponer, fortalecer, encabezar o lanzar la iniciativa de los proyectos regionales y macroregionales que requiere un proceso de esta naturaleza en la dimensión económica, tecnológica, profesional y social. Así por el ejemplo la dinámica de los procesos económicos y reordenamiento territorial, que significan el gasoducto sur andino, el aeropuerto internacional, los nuevos corredores económicos productivos, mineros, energéticos, eléctricos y la incidencia en los problemas ambientales; las vías de integración local, regional y nacional, etc. no están en la agenda universitaria; por cuya razón sus proyecciones académicas son críticas y desfasadas, centralistas y burocráticas. Si por un solo momento se discutiera este tema con seriedad, por ejemplo las facultades de minas, geología, metalurgia, eléctrica, petroquímica debieran funcionar o estar creados en los territorios donde se genera dicha riqueza y servicio como son las Provincias Altas, las Bambas, Camisea, etc. Del mismo modo las facultades alimentarias, biogenéticas, agrícolas, ambientales, en las provincias donde las ventajas comparativas y competitivas son las mejores para una especialización territorial y profesional. Pero todos quieren vivir en la ciudad y en la ciudad universitaria para el colmo de los males. Las mismas facultades sociales, médicas, económicas, etc. deben empezar a ubicarse en el mejor contexto de su desarrollo. Sólo conociendo y actuando en nuestra realidad podemos alcanzar un espacio en el mundo académico internacional, lo otro es la formalidad de suscribir convenios que favoreciendo a los estudiantes, quedan ahí porque no están inscritos en proceso mayores que repercutan en nuestra región y país.


La acreditación, calidad académica en el siglo del conocimiento
La proliferación y avance de las universidades privadas en detrimento de las universidades públicas es que en estas últimas la calidad académica y la formación profesional han decaído considerablemente. A los grupos de poder no les interesa la universidad pública, tiene sus propias universidades para reproducir sus conocimientos y el mercado profesional que requieren. La calidad académica no es un asunto de coyuntura es de una mirada y proyección de largo plazo, en este terreno se trata de ubicar a la universidad en los retos económicos, sociales y políticos que tiene el país y la región. Para citar un caso, según el mundo académico el Siglo XX fue el tiempo del átomo, la ciencia y la tecnología permitieron a la humanidad dominar y poner a su servicio la energía atómica para electrificar naciones, procesos de investigación, salud, etc. El Siglo XXI será el tiempo del ADN es decir se conocerá el mundo vital de la naturaleza y del hombre como tal, las universidades modernas se viene preparando hace tiempo para ello y existen avances en la biogenética para alimentos, animales, plantas etc. se viene incursionando en los propios seres humanos a fin de prevenir los males llamados “incurables” o evitar las distorsiones genéticas.
Si la universidad cusqueña apenas se encuentra en el siglo de la física mecánica, que no conoce el átomo es decir perdió un siglo, cómo se podrá integrar al Siglo del ADN. A pesar de la inmensa sabiduría que heredamos de nuestra cultura andina y amazónica, en el manejo biogenético con el que contribuyeron domesticando productos, plantas y animales que salvaron del hambre y la enfermedad en el mundo y que tiene reconocimiento universal en los especialistas.


viernes, abril 22, 2011

RELATOS EN MICRO O MICRO RELATOS

Micro relatos del Viejo Puma
Relatos en Micro Bus

Volando por la “Parada”
Sólo faltaba el boletero ignorante, gritando muy seguro: avancen para atrás... en el bimotor doméstico que volaba en la India. Las gallinas y verduras, con pasajeros sentados en el piso y parados en el pasillo, le recordaron al destartalado autobús del mercado limeño.

Medio pasaje
Señores y señoras, soy un niño abandonado por mis padres; vengo a molestar un poco de su valioso tiempo, cantando unas lindas melodías ... por favor ponga una mano al pecho y la otra al bolsillo, para ayudarme con una moneda, que a usted no lo hace pobre y tampoco rico a mí.

Atraco
Hoy salí de la cárcel pe, que es la casa del jabonero a donde todos resbalamos pe, nadie me da trabajo porque no tengo certificado de buena conducta pe y no quiero seguir cuadrando pe, así que cáiganse con unas lucas pe, antes que arranche sus relojes o aretes pe... colabora pe ... causa.

Sanación
Señitos: soy una mujer desgraciada, el niño que cargo en mis espaldas, padece de una enfermedad terrible y la curación cuesta miles de soles, si no lo intervienen en el hospital se muere en unos días, con lágrimas de madre, les pido un óvolo para comprar sus medicinas, Dios y la Virgen les pagará con el cielo por vuestra caridad… bajaron del bus y cansada gritó, baja mierda que pesas mucho y se fueron a comer unos helados.

Cinco Esquinas
Damas y caballeros, quien les habla es un viejo jubilado, que trabajó más de cincuenta años para sacar profesionales a sus hijos. Ahora que llegue a visitarlos ilusionado desde mi Chiclayo querido, encuentro cerrada las puertas de sus casas, se niegan a recibirme y no tengo dinero para retornar a mi hogar. Nunca agache la cabeza en la vida, pero por este golpe recurro a su comprensión y les pido unos centavos para volver a mi tierra. Muchas gracias.

Predicando
Con el perdón de Dios, subo a este micro trayendo el verbo y no tengo vergüenza de predicar a caballeros, damas, prostitutas y homosexuales. Porqué tendría miedo de hablar del creador, si otros hablan porquerías del pecado y la mentira en sus asientos. A mí el señor me ha rescatado del hospital para hablar su verdad... de estos dulces que ustedes compran, entregaré una parte a la iglesia y con la otra seguiré con la obra... gracias, vayan en oración o subirá otro vendedor a cobrar por vuestros pecados.

Santa curación
Acá traigo las plantas medicinales, que desaparecen: las manchas de la cara originado por el hígado enfermo; limpian los ojos amarillos de la hepatitis; amiga y amigo nada de pastillas, sólo infusiones y mates de la hierba natural. Para bajar del bus secó el sudor, con sus manos temblorosas y dedos arqueados por la artritis, una frente llena de manchas y su tez verdosa. Era verdad su mate curaba a todos y todo mal, menos a él.

Paradero final
Con el respeto que se merecen, soy de la hermandad para la recuperación del drogadicto. Unos meses atrás, vendía las cosas de mis padres para comprar la maldita cocaína. Pero gracias a unos hermanos llegué a este hogar y hoy estoy en recuperación... por eso dame fuerza hermano, no mires a otro lado o te hagas el dormido, compra esta rica golosina... nadie está libre del vicio, mañana puede ser su hijo o hermana... chofer, última paradita... bajo volando.

Mala pata
Amigos subo al carro, a pedir limosna cojeando como ven, es cojera de una gangrena contra el que lucho; si ahora no trabajo teniendo los dos pies, será imposible conseguir chamba con una sola pierna, para mantener a la familia.

Los achorados
Al sentarse en los asientos sucios, pequeños y destartalados del micro, la madre recordó a su hija, que era el primer viernes del mes, el tiempo de los rateritos de la virgen; aprovechando la apretadera de los pasajeros, hurtarían carteras y billeteras, relojes y pulseras, celulares, en fin cualquier objeto para los fondos de los festejos patronales de la virgen.

Políglotas
Subieron al microbús en la Avenida de la Cultura, unos expertos en lenguas, aconsejando comprar unos libros, para aprender un idioma en siete días. En un mes puedo hablar el inglés, francés y alemán, se dijo más de uno.

Los fierros
Todos los días veo subir personas tristes, decepcionadas, necesitadas, alegres o emotivas, que hablan o murmuran de sus problemas, se quejan de la vida al igual que nosotras las tuercas. También nuestros dueños, nos explotan hasta reventarnos, sin limpieza y aceite, piensan que somos máquinas sin alma y sentimiento, cuanto de equivocados están, porque por muy de acero que somos tenemos corazón.

miércoles, enero 05, 2011

EL LLANTO DE AYAR KACHI - LIBRO AMARU SALVADOR



Las salineras de Maras:

EL LLANTO DE AYAR KACHI

Jesús Manya Salas

Ayar Kachi, era el más travieso de todos los hermanos en el trabajo; torpe con su incomparable fuerza, sólo competía en talento y valor con su esposa Mama Waku, una extraordinaria mujer con mucha energía y personalidad, muy temida y respetada por todos. A la pareja le correspondía la misión de recrear y moldear la geografía y los territorios a donde conducir a las personas, animales y árboles. Armados con sus boleadoras o liwis y disparando piedras con sus warak´as, emprendieron la difícil tarea de modelar la tierra y abrir brechas para conformar los primeros valles y cerros. Como siempre, no todas las criaturas estaban contentas y felices con su existencia, sus bondades y defectos asignados por los creadores del universo. Era cierto que en varias ocasiones se les pasó la mano, originando un descontento que maduró silenciosamente en muchos.

Para disipar dudas los hermanos encargaron a Ayar Uchu a volar y vigilar la creación de los cerros en todo el Valle del Willcamayu; Ayar Kachi y su esposa los tenían separados en tres grandes filas y cada una con diversas características. Unos eran grandes roquedales, otros con tonos rojizos y arcillosos; los que tenían las más altas cumbres estaban adornadas con gránulos de nieve para hacerlas placenteras a la vista y como fuente de riachuelos de agua. Existían también montes bajos y regulares, poblados de espinas y arbustos en medio de tierras y piedras, en ellos habitaban las tarukas y vizcachas, zorros y pumas, halcones y cóndores. Lo mejor eran sus campos fértiles y amplios con diversos pisos ecológicos; por algo estaban formando el Valle Sagrado para sus herederos los Inkas, y sembrar en ella maíz, frutilla, calabazas, duraznos, capulí, en fin las frutas que engreían a los niños y productos para sostener a la humanidad.

De todos ellos hubo cerros que ocultaron su malestar durante un tiempo y murmuraban el supuesto desdén de parte de los dioses tutelares para con ellos. Ganado por la impaciencia y la vanidad, el Wañuy Marka endiablado como su destino, envidioso con sus vecinos vistosos y adornados por la nevasca perpetua que tenían en sus cumbres, atravesó el río y hurtó unos perdigones de nieve para ponérsela de collar. Al regresar fue descubierto por los chillidos protestantes del Saqro, que despertó a los cristales de hielo, guardianes que apresaron y condujeron a su juzgamiento al ladrón. En cambio el Yawar Maki, al igual que muchos adolescentes, soberbio y pretencioso con sus multicolores adornos, burlándose de sus parientes comunes, levantó polvareda una noche con la peregrina idea de cerrar el paso al discurrir de las aguas del Willkamayu, originando en el río sagrado una violenta reacción con grandes olas que socavó sus bases y lo desestabilizó para siempre.

La noticia llegó muy rápidamente a los oídos de los Ayar y procedieron a debatir y discutir un castigo a los cerros rebeldes. El Wañuy Marka fue condenado a la decapitación por hurto y desobediencia, desde entonces, hasta nuestros días es un cerro sin cabeza, su testa se encuentra retenida en la cadena del frente y como su nombre es un cerro moribundo. El Saqro fue congelado por quejón y quedó inmaduro para siempre. El Yawar Maki fue sentenciado al temblor y el derrumbe perpetuo. Los juzgados nunca estuvieron de acuerdo con la sentencia y corroyeron poco a poco el alma de otros descontentos; intrigando contra Ayar Kachi y Mama Waku para difamarlos ante sus hermanos y hermanas. Así inventaron quejas imputadas al mal genio del menor de los Ayar, inoculando duda y temor en sus tres hermanos; miedo a su fuerza y valor.

Bajo el pretexto de cuidarlo de otras provocaciones y darse un tiempo para visitar a su padre Apu Qon Tiqsi Illa Wiraqocha, y recibir consejos para las nuevas tareas de ordenamiento al caos que sumergía a los habitantes de otros lares; obligaron a Ayar Kachi a regresar por la Paqarina del Apu Ch´eqoq. Inocente el jovenzuelo no logró reparar la treta de sus hermanos y regresó feliz a la cuna de su origen, con la alegría de saludar al padre e informar de sus acciones en el mundo de los humanos sus criaturas. Apenas reingresó por la paqarina, los tres hermanos y sus esposas cerraron con grandes rocas de piedra la salida y aguardaron su reacción. Al poco tiempo percibieron los vanos intentos de abrir el socavón y escucharon los gritos y el llanto desesperado del hermano. Asustados y arrepentidos abandonaron el lugar para evitar la tentación de abrir el peñón a causa de la pena producida por el dolor del pariente.

Primero los niños y luego los pueblos extrañaron la desaparición de Ayar Kachi, era un buen maestro y trabajador, decían todos, salvo los cerros envidiosos que aprobaron el encierro. Cuando la memoria frágil de las personas estaba por olvidar a este dios y hombre, llegaron noticias muy gratificantes desde los valles. En varias colinas de la región había empezado a brotar agua cristalina y bendita, cuya transparencia y sabor era inconfundible con las lágrimas humanas.

Todos reconocieron el mensaje divino de Ayar Kachi a través de sus lágrimas; desde la profundidad del Ukhu Pacha, entregaba con grandeza de hermano y dios un cristal líquido que se transformaría en la rica y dulce sal, condimento inseparable de todas las comidas y alimentos del universo. Así brotaron y surgieron las salineras en la colina del Qaqawiñay al frente del Weqey Willca o Cerro de Lágrimas Celestiales en Maras; nació el río Kachimayu en San Sebastián y otro por las pampas de Anta; el T´oqo Kachi Paqarina sagrada en San Blas; así como en diversos parajes del mundo donde cosechan el producto indispensable para la civilización.

Así nacieron y fueron bautizadas las rosetas de sal como Kachi, en homenaje al sacrificio de Ayar Kachi, expresando su transparencia, vitalidad, sensibilidad, belleza como su creador.

lunes, diciembre 27, 2010

LAS AMANTES DE MARIO GUEVARA

LAS AMANTES DE SIETE CULEBRAS

Jesús Manya Salas

Mario Guevara Paredes destapó su corazón oculto y herido por las mujeres que: amo ocultamente, detestó con desgarro, ignoró con rabieta; las describió en el tiempo y sus tiempos con la diversidad de colores, alientos, tamaños y humanidad que tienen la antítesis de los varones. Una de las editoriales más jóvenes y prestigiosas del país, estruendo mudo que dirige Álvaro Lasso, acaba de publicar: usted, nuestra amante italiana.

Con la precisión de un policía se ubica en la recurrente posición de víctima, en La vida no vale nada, confirmando que el vigilante tan perito en la lealtad institucional, no es capaz de la fidelidad de su mujer; similar es Desde el fondo oscuro, en cuyas páginas los cuernos se construyen entre colegas uniformados. Pura venganza de Guevara por los cachacos que lo perseguían en su juventud.

La niña veneno está en manos de Dios, dónde más podía llegar quien administra su pendeja belleza, entre la pequeña burguesía provinciana, el admirador mongo que describe el cuento y el turista misio con quien bricheaba. Por siempre jamás, en cambio es el himno a las petizas quejonas de media voz, tamaño y carácter. Guevara ironiza en uno y otro sentido con las enanitas tan bonitas pero tan diablitas.

La espera no siempre es larga, se parece más a los culebrones televisivos, que a un gacetillero policial que gatilla su nota con un brandy playero y clásico gitano; una muerte sin final. La mujer de negro es aquella viuda o solterona que todos sueñan levantar los fines de semana, hasta descubrir que no son viudas y tampoco santas. Janos, el hombre que corrigió a André Bretón, el título lo dice todo. In Extremis, las alucinaciones entre un puñete del cuñado y la caída de unas escaleras. Una alabanza a los diablos azules de los borrachines de todos los lares.

Usted, nuestra amante italiana, es la prosa generacional de los estudiantes cusqueños, que corrían al Cine Cusco a cantar los musicales del cine mexicano y argentino; escapar a los cines: Garcilaso, Ollanta y Victoria a ver películas clásicas; para terminar en el viejo pero acogedor Colón de las musas italianas. A una de ellas, a la más bonita, Guevara ahora en su madurez, en nombre de todos los jóvenes de entonces, declara en prosa los amores de adolescencia que descubre en ella, el beso apasionado, el sexo furtivo y violento. Una nostalgia de los cines que desparecieron en el Cusco.

lunes, noviembre 29, 2010

AMARU SALVADOR EN EL DIARIO LA PRIMERA

SAGA CUSQUEÑA

El escritor Jesús Manya Salas acaba de publicar “Amaru Salvador. Los Spiritus del Plenilunium”, donde el mundo cusqueño del incanato se une con el Cusco actual.

Un relato corto del mundo mágico andino y universal, que se expresa a través de dos personajes: Amaru, en un lenguaje quechua y español, propios de su cosmovisión, y Salvador, quien, en cambio, recoge en sus textos sus miradas y vivencias contemporáneas en un mundo difícil y contradictorio, y se abre a los cambios propios de su adolescencia y juventud.

Con este libro, el escritor cusqueño Jesús Manya Salas inicia una saga: “El siguiente libro se llamará ‘Los temblores del Señor’. La idea es la siguiente. Generalmente, en Cusco, toda la muchachada está hablando en varios idiomas, por distintas necesidades. En el campo, hay muchachos que hablan inglés, quechua y castellano, probablemente hablan mejor el inglés y el quechua que el español. Es para ellos, es una novela corta para ellos”, por eso la abundancia de quechuismos y referencias al mundo cusqueño, antiguo y actual.



En “Amaru Salvador: Los Spiritus del Plenilunium” (El Viejo Puma Editores), Amaru y Salvador, a través del tiempo, se encuentran y desencuentran como parte de la técnica literaria para culminar en la construcción de un solo personaje. Manya Salas lo resume así: “Amaru es el jovenzuelo y mítico del Ukhu Pacha o mundo interior; Salvador, en cambio, es el joven del mundo exterior o de arriba, llamado Hanaq Pacha, y sus breves encuentros terrenales y vivenciales los hacen en el mundo de hoy y acá, el Kay Pacha. La ficción tiene por escenario la cosmovisión andina a través de los tiempos de los abuelos y padres, de hechos históricos y creativos de la región que atraviesan la época de la cultura incásica, la colonia y la república. El pueblo de Maras, ubicado en Urubamba y el universo, es la casa común de Amaru y Salvador; es al mismo tiempo el punto de partida y fundacional de Amaru Salvador que, siendo uno, es al mismo tiempo dos de carácter complementario y nunca sustitutorio”.